Nacionales
Censo electoral: son 36'602.752 los colombianos habilitados para votar en estas elecciones

Hay más mujeres que hombres inscritos y 11.590 puestos de votación. Vaupés es el departamento con menos potencial electoral, con 22.248 habilitados.

Este martes, la Registraduría publicó el total de colombianos habilitados para participar en las elecciones regionales del 27 de octubre. Son 36.602.752 personas inscritas, de las cuales 18.876.756 son mujeres, mientras que 17.725.996 son hombres. Además, son 1.677 extranjeros habilitados en el censo electoral, según datos de Migración Colombia, gracias a la Ley 1070 de 2006.  

Todos, podrán ejercer el derecho al voto en 107.305 mesas, distribuidas en 11.590 puestos en todo el país, según expresó Juan Carlos Galindo, registrador nacional. Ahora, los departamentos con mayor potencial electoral son Antioquia, con 4'867.105; Valle del Cauca, con 3'580.773; Cundinamarca, con 1'973.207; y Atlántico, con 1'932.068 personas habilitadas.

Bogotá, que concentra cerca de más de siete millones de personas, tiene el caudal electoral más grande: 5'846.423 y 816 puestos de votación. Justamente, Corferias recibirá a 387.000 ciudadanos y concentrará 325 mesas para la jornada democrática.  

De los 32 departamentos, Caquetá, Casanare, Putumayo, Arauca, Guaviare y Amazonas son los únicos entes territoriales que concentran mayor número de votantes masculinos. En el resto, son más las mujeres, por algunas miles de personas. Vaupés es el departamento con menos potencial electoral: apenas cuenta con 22.248 habilitados y 21 puestos de votación. 
Fuente: El espectador

Internacionales
ONU alerta sobre el aumento de más de un metro del nivel del mar

l nivel del mar podría subir más de un metro de aquí al año 2100 si se mantiene el actual aumento de las temperaturas. Así lo señala informe de la ONU presentado este miércoles, que advierte que eso podría obligar a desplazar a millones de personas.

Las conclusiones del Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático (IPCC) no dejan lugar a dudas: la subida podría situarse en entre 30 y 60 centímetros si las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen fuertemente y el calentamiento climático se limita a 2 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales.

Pero en comparación con finales del siglo XX, podría llegar hasta los 110 centímetros si continúa la tendencia actual del aumento de las temperaturas.

El análisis de ese panel dependiente de Naciones Unidas, presentado en Mónaco, evidencia que el calentamiento climático también ha subido la temperatura de los océanos, que son más calientes, más ácidos y menos productivos, y que fenómenos extremos como El Niño vayan a ser cada vez más frecuentes y severos.

Ese informe es el más extenso hasta la fecha sobre el impacto de la crisis climática en los océanos y la criosfera y sus autores avisan de que aunque el mar abierto o los polos puedan parecer lejanos para mucha gente, la población depende en gran parte de ellos de forma directa e indirecta.

Se calcula que pequeños glaciares en Europa, el este de África, los Andes Tropicales e Indonesia perderán más del 80 % de su masa de hielo de aquí a 2100 con el actual escenario de altas emisiones de gases de efecto invernadero.

Con ello, se ve afectada también la calidad del agua y su disponibilidad en regiones más bajas, con implicaciones en sectores como la agricultura, el turismo o la generación de energía.

El IPCC recalca la presión a la que la actividad humana ha sometido a los océanos, que han absorbido cerca de un cuarto de las emisiones de gases desde los años 80, lo que ha provocado su acidificación. El grupo de expertos añade que la capa del hielo marino del Ártico se está reduciendo y volviendo más fina.

Incluso si el aumento de la temperatura se quedara por debajo de esos dos grados, el permafrost, la capa de suelo permanentemente congelada en las regiones polares, perdería el 25 % de su superficie más externa. Pero en un escenario menos favorable, ese porcentaje podría elevarse al 70 %.

El IPCC recuerda que 670 millones de personas viven en regiones de alta montaña, 680 millones en zonas costeras de baja altitud, cuatro millones de forma permanente en la región ártica y 65 millones en pequeñas islas, además de distintas especies de animales que podrían verse abocadas a la extinción.

Aunque los ecosistemas costeros con vegetación protegen la costa de la erosión, cerca del 50 % de humedales han desaparecido en los últimos 100 años como resultado de la acción humana, fenómenos climáticos extremos o el alza del nivel del mar.

"La palabra clave ahora es adaptación. Eso nos permite abordar muchos de los riesgos que se puedan presentar y nos podría ayudar también a disminuir los efectos que se puedan experimentar a través de esos riesgos. Por eso es importante tomar acciones tempranas", explica la científica chilena Carolina Adler, una de las autoras del texto.

Eso significa, añade, respetar el objetivo del Acuerdo de París sobre el clima para que el aumento de la temperatura no supere los 1,5 grados, establecer una verdadera coordinación entre gobiernos y organismos, y aplicar medidas de mitigación.

El IPCC considera que reducir factores de vulnerabilidad, como la urbanización costera, es una respuesta efectiva. Otras, como la construcción de edificios a prueba de inundaciones, son apropiadas solo ante el actual nivel del mar, pero no de cara a las previsiones futuras.

En otros casos, su recomendación es más extrema: "Cuando la comunidad afectada es pequeña, o tras un desastre, reducir el riesgo con una reubicación vale la pena que se tenga en consideración si hay zonas alternativas", concluye el informe.

Fuente

EFE

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